Una de las ventajas de ser una empresa pequeña es nuestra flexibilidad para adaptarse a las necesidades de nuestros clientes.

A lo largo de nuestra vida profesional nos han solicitado infinidad de características fuera de catálogo relacionadas básicamente en la forma de la cabeza de la viga, conectores especiales o colores. Siempre intentamos, dentro de nuestras posibilidades, conseguir lo que nos piden y así poder satisfacer al consumidor final.