Uno de los motivos principales a la hora de escoger las Vigas imitación madera es el hecho de que no tienen mantenimiento.

Son vigas de hormigón y, a diferencia de la madera, los cambios de temperatura no provocan movimientos en las vigas que puedan comportar daños a las mismas o los elementos con los que conectan.

Nuestras vigas imitación madera tienen el marcado CE desde el año 2010. Esto garantiza que en el control de producción en fábrica se cumplen todos los requisitos que disponen las normas EN 13225: 2013 y EN 15037-1: 2008. Así pues, con las vigas imitación madera tenemos dos cualidades combinadas que nos diferencian en el sector: la resistencia del hormigón y la decoración de la madera. Además, fabricamos todos los pedidos de vigas imitación madera a medida para cubrir las necesidades específicas de cada proyecto y conseguir la máxima satisfacción de todas las partes que intervienen.

Ofrecemos dos acabados de textura: lisa y rústica. Y dos colores: Nogal o Norte. La elección del acabado final de las vigas imitación madera puede decantar el ambiente de la vivienda a un aire más rústico o más moderno. También será importante la elección de la cerámica que apoyar sobre las vigas y que disponemos de modelos muy diversos.